Agenda, historia clínica, vacunas e internación. Y tus dueños reservan turno desde tu página, sin llamarte.
La historia de Rocky está en una carpeta que alguien dejó en el otro consultorio. No sabés a quién le toca la antirrábica este mes. Los turnos se anotan en una agenda de papel y se superponen. Y el que está internado tiene la evolución en una hoja pegada a la jaula.
Clínicas veterinarias, consultorios y pet shops con atención: la agenda y la historia clínica en el mismo lugar donde cobrás.
El sistema no te deja dar dos turnos encima del mismo profesional. Respeta sus días, su horario y su corte del mediodía.
El dueño elige servicio, profesional y hora entre las que están libres de verdad. Te entra como solicitada y vos confirmás.
Un dueño con tres perros son tres historias separadas, cada una con su especie, raza, peso y edad. Como tiene que ser.
Cada aplicación queda registrada y el sistema te dice a quién le toca el refuerzo. Deja de depender de que el dueño se acuerde.
Quién está internado, desde cuándo, qué se le hizo cada turno y cómo viene. Todo en la ficha, no en una hoja suelta.
Alimento, medicamentos y accesorios con su stock, en el mismo sistema donde cobrás la consulta.
Este es el menú completo con el que arranca una veterinaria. Ni un módulo de más que no vayas a usar.
Esto no cambia, seas quien seas.
Cada negocio tiene su propia base de datos, separada de las demás. No es una carpeta dentro de un sistema compartido: es una base entera para vos solo.
Le das acceso a tu equipo módulo por módulo. El que atiende no tiene por qué ver los reportes de ganancia.
Podés exigir código del celular para entrar. La contraseña sola no alcanza para que alguien vea tus números.
No hay que instalar nada. Se entra desde el navegador del teléfono, la tablet o la computadora del mostrador.
Tu logo, tus colores y tu nombre en el sistema, en los comprobantes y en tu página pública. No la nuestra.
Ocho horas mirando una pantalla en un local con poca luz no son lo mismo con fondo blanco. Se elige y se recuerda.
Es el mismo sistema, con otro adentro.
Compras mercadería y la revendes: ropa, calzado, repuestos, accesorios.
Ver cómo funciona →Preparas lo que vendes: la carta consume insumos y los pedidos pasan por cocina.
Ver cómo funciona →Atiendes pacientes con cita: agenda, odontograma, planes de tratamiento y laboratorio.
Ver cómo funciona →Los precios son los mismos para los cuatro: verlos acá.
Ya está cargada con datos, para que veas cómo se siente en vez de imaginártelo. Si te convence, te damos la tuya vacía con 30 días de regalo.
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