El precio se calcula solo con tus tarifas, el calendario avisa si un camión ya está tomado, y la entrega se firma en el celular.
Cotizás por teléfono haciendo cuentas de memoria y te olvidás de preguntar el piso. El presupuesto se manda por WhatsApp y no queda copia, así que la semana que viene nadie sabe qué se le dijo. Y el jueves aparecen dos mudanzas con el mismo camión, porque la agenda está en un cuaderno.
Empresas de mudanzas, fletes, traslados de oficina: si vendés un camión, una cuadrilla y un día, esto es lo tuyo.
Distancia, volumen, pisos sin ascensor, embalaje y seguro. Cada línea dice cómo salió el número, así que se puede discutir sin rehacerlo de memoria.
Una mudanza de tres días ocupa los tres. Si un camión o una persona ya están comprometidos, el sistema lo dice antes de que le prometas la fecha a nadie.
Seguro y revisión técnica con su vencimiento, y un aviso treinta días antes. Un camión sin papeles no se descubre en un control, con la familia esperando.
Qué se cargó, en qué estado salió, con foto. Y la firma de quien recibe, dibujada en la puerta de la casa. Eso es lo que sostiene un reclamo.
El presupuesto pasa a cobro con un botón y admite pagos parciales. Sabés cuánto te deben y desde cuándo, sin llevarlo en un cuaderno.
El número que dice si el problema está en conseguir clientes o en el precio. Con el motivo de cada una que se perdió.
Este es el menú completo con el que arranca tu empresa. Ni un módulo de más que no vayas a usar.
Esto no cambia, seas quien seas.
Cada negocio tiene su propia base de datos, separada de las demás. No es una carpeta dentro de un sistema compartido: es una base entera para vos solo.
Le das acceso a tu equipo módulo por módulo. El que atiende no tiene por qué ver los reportes de ganancia.
Podés exigir código del celular para entrar. La contraseña sola no alcanza para que alguien vea tus números.
No hay que instalar nada. Se entra desde el navegador del teléfono, la tablet o la computadora del mostrador.
Tu logo, tus colores y tu nombre en el sistema, en los comprobantes y en tu página pública. No la nuestra.
Ocho horas mirando una pantalla en un local con poca luz no son lo mismo con fondo blanco. Se elige y se recuerda.
Es el mismo sistema, con otro adentro.

Compras mercadería y la revendes: ropa, calzado, repuestos, accesorios.
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Preparas lo que vendes: la carta consume insumos y los pedidos pasan por cocina.
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Atiendes mascotas con cita: agenda, historia clínica, vacunas, y vendes alimento y medicamentos.
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Recibís vehículos, los diagnosticás y los reparás: orden de trabajo, mecánicos, repuestos y entrega.
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Reservás por noches: tipos de habitación con su galería, tablero de limpieza, check-in y check-out, y pedidos a la habitación.
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Atendés con cita en varias estaciones: agenda por profesional, ficha de cada clienta con lo que le gusta, bonos, propinas y comisiones.
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Atiendes pacientes con cita: agenda, odontograma, planes de tratamiento y laboratorio.
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Vendés meses, no cosas: planes que vencen solos, quién está al día y a quién hay que cobrarle hoy, con lo que se vende adentro en la misma caja.
Ver cómo funcionaLos precios son los mismos para 9 rubros: verlos acá.
Ya tiene datos cargados, para que veas cómo se siente en vez de imaginártelo. O saltate el paso y pedí tu propia cuenta, vacía y con el nombre de tu negocio, con 30 días de regalo.