El mozo toma la comanda en el celular, cocina la ve al instante y el insumo se descuenta solo.
El pedido se canta a la cocina y a veces se pierde. La mesa 4 pidió sin ají y salió con ají. A fin de mes no sabés cuánto pollo se fue en ventas y cuánto en merma. Y el delivery entra por WhatsApp a mano, con la dirección en un papelito.
Restaurantes, pollerías, cafeterías, food trucks: si preparás lo que vendés, la carta y el depósito tienen que hablarse.
Elige la mesa, arma el pedido con sus opciones y lo manda. No hay papel que se traspapele ni letra que no se entienda.
Los pedidos aparecen en pantalla en orden de llegada, con sus notas: sin cebolla, término medio, para llevar.
Un cuarto de pollo donde pecho vale distinto que pierna. Cremas con tope de cinco. Adicionales que suman al total mientras el cliente elige.
Vendés un lomo saltado y bajan los gramos de carne, papa y arroz que lleva. Sabés cuánto te queda sin ir a contar al depósito.
Tu carta online recibe el pedido completo —opciones, dirección, comentarios— y entra directo a la comanda. Nadie transcribe nada.
Cuánto entró, por qué medio de pago, cuánto se fue en gastos y qué queda.
Este es el menú completo con el que arranca una comida. Ni un módulo de más que no vayas a usar.
Esto no cambia, seas quien seas.
Cada negocio tiene su propia base de datos, separada de las demás. No es una carpeta dentro de un sistema compartido: es una base entera para vos solo.
Le das acceso a tu equipo módulo por módulo. El que atiende no tiene por qué ver los reportes de ganancia.
Podés exigir código del celular para entrar. La contraseña sola no alcanza para que alguien vea tus números.
No hay que instalar nada. Se entra desde el navegador del teléfono, la tablet o la computadora del mostrador.
Tu logo, tus colores y tu nombre en el sistema, en los comprobantes y en tu página pública. No la nuestra.
Ocho horas mirando una pantalla en un local con poca luz no son lo mismo con fondo blanco. Se elige y se recuerda.
Es el mismo sistema, con otro adentro.
Compras mercadería y la revendes: ropa, calzado, repuestos, accesorios.
Ver cómo funciona →Atiendes mascotas con cita: agenda, historia clínica, vacunas, y vendes alimento y medicamentos.
Ver cómo funciona →Atiendes pacientes con cita: agenda, odontograma, planes de tratamiento y laboratorio.
Ver cómo funciona →Los precios son los mismos para los cuatro: verlos acá.
Ya está cargada con datos, para que veas cómo se siente en vez de imaginártelo. Si te convence, te damos la tuya vacía con 30 días de regalo.
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